La ansiedad es como una tormenta que se gesta en el horizonte de la mente, nublando el cielo sereno de la tranquilidad y desatando ráfagas de pensamientos turbulentos, agitando el alma con la incertidumbre de una lluvia que nunca llega a caer, la escritura recomienda que..
“No te preocupes por nada. Más bien, ora y pídele a Dios todo lo que necesitas, y se agradecido.”